¡Ojo a la espondilitis, es más que un dolor de espalda!

05/05/2020

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Una de las mayores preocupaciones que tuve en mi adolescencia era un dolor de espalda que no me dejaba tranquilo. Recuerdo que mis padres y amigos siempre se reían de mí por la manera en que me quejaba, me decían que era un flojo y que con 20 años no debería estar haciendo tanto escándalo 

 

espalda

Siempre, al terminar de hacer algún movimiento, un estiramiento o alguna acción que requiriera de esfuerzo, ahí aparecía el dolor. Y no solo eso, lo más preocupante es que también aparecía estando acostado, parado o sentado, era muy frecuente.  

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Decidí no prestarle mucha atención, simplemente creí que se trataba de una mala postura o un mal movimiento que me estaba causando el dolor. Empecé a preocuparme cuando el dolor aumentó, dejé de hacer actividad física y aún así me seguía doliendo, estaba acostado y me dolía, en todo momento me dolía. 

Cada vez la molestia era mayor, empecé a perder flexibilidad y movilidad, me costaba realizar movimientos sencillos que no requerían de un gran esfuerzo. Finalmente, acudí a un médico y me diagnosticaron la enfermedad de espondilitis anquilosante. 

¿De qué se trata? 

De acuerdo a lo expuesto por la Fundación Española de Reumatología, quien la define ampliamente, la espondilitis anquilosante, como se le conoce realmente, es una enfermedad que afecta principalmente la espalda y la columna vertebralpuede aparecer a temprana edad, pero es mucho más común entre los 17 y 40 años, cuando realmente el dolor juega un papel negativo en tu salud y bienestar. 

Aunque afecta mayoritariamente a los hombres, es importante aclarar que también afecta a las mujeres, eso sí, con menos frecuencia. Ten en cuenta que cuando no se trata a tiempo, el dolor de espalda puede trasladarse a la espina dorsal superior, el cuello o el pecho, causando dificultades para respirar. 

Consulta con tus familiares si alguno tiene previos dolores de espalda, esta enfermedad es altamente hereditaria. Ahora, toma nota y no olvides ningún detalle, a continuación, te contamos cuáles son los principales síntomas que aparecen con la espondilitis: 

  • Dolor crónico y rigidez en la espalda baja, caderas y glúteos. 
  • Dolores que empeoran durante la inactividad y falta de actividad física. 
  • Dolor en las rodillas. 
  • Dolor en los talones. 
  • Inflamación en la espina dorsal. 

Un diagnóstico a tiempo puede hacer la diferencia, no dejes que estas molestias lleguen a su punto más alto. En caso de presentar algún síntoma te recordamos que con nuestros Planes de Atención Complementaria cuentas con un gran equipo de especialistas dispuestos a asesorarte y cuidarte. 

 

 

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